La nicotina, es uno de los principales componentes activos presentes en el tabaco y es el que tiene el mayor poder de adicción. La adicción a la nicotina se debe, en parte, a sus propiedades farmacológicas, pero también a la manera en que es liberada por el cigarrillo. La forma de administración de esta droga es por vía respiratoria, lo que significa que en menos de 10 segundos la sangre distribuye esta droga por todo el cuerpo.
Cuando llega al hipotálamo, lo estimula para producir la misma substanciaque normalmente es producida en situaciones de estrés: los corticoesteroides.Esta reacción química a una falsa situación de estrés genera una baja en la sensación de ansiedad y aumenta momentáneamente la capacidad de concentración.
Con el tiempo, y cantidad de cigarrillos fumados, el hipotálamo se adapta a este suministro permanente de estimulo y cada vez requiere mayores cantidades de droga (nicotina) para generar una cantidad de corticoesteroides que produzcan el mismo efecto y la misma sensacion en el cuerpo.
Al mismo tiempo, ante la ausencia de nicotina el cuerpo genera una cantidad insuficiente de corticoesteroides y la forma de reclamarlos, y proveerlo, es con un fuerte e incontenible deseo de fumar. Una vez satisfecho este deseo, el cuerpo no pide mas droga hasta que no necesita compensar la falta de corticoesteroides provistas por el hipotálamo, cosa que cada vez sucede con mas frecuencia debido a la adaptación del hipotálamo al suministro de nicotina.
O sea que se genera un circulo vicioso (literalmente) en el que cuanta más nicotina se le de al cuerpo, mas nicotina necesita para mantenerse equilibrado.
Situación que ni el rubio de Marlboro y ni el camello de Camel explican en sus afiches.
Para completar el cuadro, junto con la nicotina ingresan al cuerpo otros cientos de tóxicos como el alquitrán y el monóxido de carbono producido por la combustión del tabaco. El monóxido de carbono genera entre otros efectos, una disminución en la cantidad de oxigeno transportado por la sangre, e indirectamente un aumento de la presión arterial y en el ritmo cardiaco. En unas pocas pitadas se produce una de las situaciones mas características y terribles de las adicciones la perdida del control sobre el consumo. Con un agravante: la aceptación social de esta adicción.
El fumar esta tan aceptado socialmente que su consumo no esta prohibido ni penado por casi ninguna legislación en el mundo. El resultado es la formación de un ciclo de adicción en el que se empieza por los beneficios primarios de la nicotina (baja en la ansiedad y aumento en la capacidad de concentración) y se sigue fumando para aliviar los síntomas de la abstinencia.
No es la falta de cigarrillo lo que genera el deseo de fumar, sino que es el cigarrillo el que genera las condiciones para que el próximo cigarrillo sea indispensable a corto plazo. Por eso es que es tan difícil dejarlo y es por eso también que quienes intentan dejarlo lo consiguen en promedio al tercer o cuarto intento.
- También es importante saber que al volver a ingerir nicotina el ciclo se recompone muy rápidamente, y que poco después de la primer pitada, tenemos grandes chances de estar de nuevo fumando un paquete por día. Las ganas de fumar solo desaparecen NO fumando.
No es la falta de cigarrillo lo que produce deseo de fumar sino que es el mismo cigarrillo el que genera el deseo de más.
Fuente consultada : Adiostabaco