Miércoles, 08 de Febrero de 2012
Fecha última actualización 01/02/2012


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Pioneros de la Epidemiologia
¿Qué es la Epidemilogía? | Los pioneros |Entrevista a Dra. Ortiz
Epidemiología: Desde plagas bíblicas hasta genes
Como con casi todos los fenómenos naturales, las primeras explicaciones dadas por el hombre a las enfermedades y epidemias, el desarrollo de enfermedades en poblaciones humanas, fueron el enfado divino
“Jehová dijo a Moisés y Aaron: Coged puñados de ceniza de horno y espárzala Moisés hacia el cielo a vista de Faraón y se convertirá en polvo menudo en toda la tierra de Egipto de lo que resultarán tumores apostemados así en los hombres como en las bestias".
Exodo (9,5)
Este es uno de los tantos pasajes que aparecen en la Biblia, donde se afirma que Dios envió plagas y pestes a los enemigos del pueblo de Israel. Así que las epidemias son tan antiguas como la historia registrada del hombre en el hemisferio occidental.
Ahora bien, con el nacimiento mismo de la cultura occidental, para los griegos deja de ser una buena explicación para la dinámica de la naturaleza el estado anímico de los dioses. Hipócrates propuso (Siglo V a.C.), sobre la base de observaciones, que las epidemias ocurrían en las estaciones cálidas y húmedas. En su Tercer Libro de las Epidemias afirma que el estado del aire y los cambios de estación engendraban la peste.
Desde entonces, el ser humano ha estudiado los patrones y los procesos asociados al desarrollo de enfermedades en los humanos.
En el siglo XVI el notable aumento en la mortalidad de las clases altas de Inglaterra motivo el desarrollo de un sistema de alerta que permitiera reconocer los epicentros de las enfermedades con el fin de evitarlas. La alerta era publicada en un documento, titulado “Bills of Mortality” que registraba la mortalidad de las diferentes zonas de Londres y sus causas.
Al analizar los datos obtenidos en estos suplementos, John Graunt (1620-1674) hace lo que podría considerarse el primer trabajo cuantitativo en Epidemiología y Demografía, al publicar “Natural and political observations mentioned in a following index, and made upon the bills of Mortality” y demostrar ciertos patrones en el ciclo de vida humano. Por ejemplo, encontró que si bien nacían más niños que niñas, en las edades de tener hijos las últimas superaban a los primeros; así como que la mortalidad era mayor en las áreas urbanas que en las rurales
Si bien el trabajo de Graunt fue muy elaborado y creativo, sólo en el siglo XIX se puede decir que nace la epidemiología como una ciencia. El aporte de John Snow, William Farr e Ignaz Semmelweis fue fundamental para cimentar la epidemiologia Moderna.John Snow (1813-1858)(Volver nota Dra. Ortiz)demostró que el colera era causado por el consumo de aguas contaminadas con materias fecales, al comprobar que los casos de esta enfermedad se agrupaban en las zonas donde el agua consumida estaba contaminada con heces fecales.
William Farr (1807-1883)( Volver nota Dra Ortiz)fue el pionero en el desarrollo de las estadísticas y bases de datos sobre salud y mortalidad. Entre sus logros más relevantes se encuentran el refinamiento del análisis de las tablas de vida, demostrando la correlación existente entre el desarrollo de enfermedades y la disminución de la expectativa de vida, así como el delinear medidas estandarizadas para capturar diferencias ocupacionales y residenciales en mortalidad
Por otra parte, Ignaz Semmelweis (1818-1865), hizo un aporte trascendental al desarrollo de la epidemiología al hacer el primer trabajo donde se evaluaron los factores de riesgo asociados al desarrollo de una enfermedad. El demostró que una higiene adecuada por parte de las personas encargadas de la atención médica en las maternidades disminuía el riesgo de muertes postnatales, después de refutar una serie de explicaciones alternativas como ventilación, dieta, etc.
Conociendo el desarrollo histórico que llevó al nacimiento de la epidemiología, se puede dar una definición a la misma. Por una parte, tiene una dimensión descriptiva, que implica la identificación y descripción de patrones, tendencias y diferencias en fenómenos relacionados a la salud. Por otra parte, existe una dimensión analítica, en la cual la etiología, o las causas de los fenómenos relacionados a la salud son estudiados. Por lo tanto, de manera resumida, la epidemiología es: “La rama de las ciencias biomédicas que estudia la distribución de enfermedades, así como las causas de tal distribución”.
Las enfermedades en buena medida, son debidas a causas genéticas, es decir, constituyen la expresión de la información contenida en el ADN (acido desoxiribonucleico) cuya capacidad de transmitir fue demostrada a mediados de los años 40, aún cuando éste fue descubierto por Frederich Miescher hacia 1870. Ya en 1928 Frederick Griffith había notado que una cepa no virulenta de la bacteria Pneumococcus sp. causante de la neumonía, podía ser transformada de manera "hereditaria" en virulenta. Más tarde, en 1943, un grupo de investigadores formado por Avery, McLeod y McCarthy propone que sólo una clase de moléculas inducía la transformación de las bacterias.
La contundencia de los experimentos de Avery y colaboradores no era aceptada por muchos científicos de la época, por lo que no es sino hasta 1952 que Alfred Hershey y Martha Chase, usando el fago T2 y marcando selectivamente sus componentes con radioisótopos, demostraron que el ADN es el material hereditario. Sin embargo existía una cierta tendencia a no aceptar tales características del ADN, que era considerado una molécula más bien simple, y por lo tanto, resultaba imposible pensar que toda la información para la gran variedad de proteínas estuviera contenida en una molécula de este tipo.
Parte del esfuerzo por elucidar la estructura del ADN provenía de los experimentos hechos por Rosalind Franklin y Maurice Wilkins, quienes trabajaron con difracción de rayos X, en los que básicamente se hace incidir un haz de rayos X sobre fibras de ADN y se recoge la difracción de los rayos sobre una placa fotográfíca en la que quedará impreso un patrón de manchas en función de los ángulos de difracción, lo que suministra información sobre la posición de un átomo o grupo de átomos. Este trabajo era, sin embargo, la continuación, a un nivel más fino, de los hallazgos iniciales de Atsbury, quien en 1938 había observado que el ADN producía patrones que sugerían un espaciamiento regular de 3,34 A a lo largo de la fibra de ADN. Sin embargo, el significado de estos resultados no fueron interpretados en su justa medida, ya que se suponía que las muestras de ADN no eran puras. Por otra parte, estaban los datos obtenidos varios años antes por Erwin Chargaff, quien había establecido ciertas reglas empíricas sobre la composición del ADN:
1.- La cantidad total de nucleótidos pirimidínicos (T+C) es igual a la de púricos (A+G)
2.- La cantidad de T siempre es igual a la de G y la cantidad de G igual a la de C, aunque la cantidad de A+T no necesariamente es igual a la de G+C
En la elucidación definitiva de la estructuras del ADN (1953) convergen los resultados de estos dos trabajos. El modelo propuesto por Watson y Crick postulaba una estructura tridimensional precisa que explicaba de manera satisfactoria los patrones de difracción de rayos X observados por Franklin y Wilkins y al mismo tiempo permitía ceñirse a las reglas planteadas por Chargaff. Esta estructura consiste en dos cadenas de polinucleótidos arrolladas en forma de hélice sobre el mismo eje, dispuestas en forma antiparalela, es decir, los puentes fosfodiéster corren en sentido opuesto y suponía que la replicación era semiconservativa, es decir, que las cadenas hijas contienen una cadena nucleotídica parental y otra sintetizada de nuevo, hecho demostrado 5 años más tarde por Mathew Meselson y Franklin Stahl, quienes se habían propuesto distinguir de manera experimental si la replicación era semiconservativa, conservativa o dispersiva, trabajando con células de E. coli y usando el isótopo pesado del nitrógeno. De esta manera, quedaba establecido que aquellas entidades biológicas -los genes- a las que Mendel había señalado como responsables de la transmisión de los caracteres, estaban contenidas en el ADN.
Desde entonces, se han hecho descubrimientos y se han incrementado y afinado la cantidad de técnicas disponibles para examinar y manipular la información contenida en el ADN, desde la identificación de la primera polimerasa de ADN por Kornberg en 1950, hasta la llamada revolución verde y más recientemente, el discutido tema de la clonación de humanos con fines terapéuticos y el replanteamiento del concepto de enfermedad, que genera una nueva perspectiva en la medicina, demostrando el carácter trascendental de la información contenida en los genes.
Fuente consultada:
Epidemiología molecular
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