Miércoles, 08 de Febrero de 2012
Fecha última actualización 01/02/2012


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Bocio
Index | Carcinoma anaplásico | Tiroiditis crónica | Bocio | Hipertiroidismo | Hipopituitarismo | Hipotiroidismo | Hipo primario | Hipo secundario | Carcinoma | Tiroiditis indolora | Carcinoma papilar | Tiroiditis subaguda | Cáncer tiroideo | Bocio congénito
Definición: Es el agrandamiento de la glándula tiroides que NO está asociado con inflamación ni cáncer.
Causas, incidencia y factores de riesgo
Hay diversas clases de bocios. Un bocio simple se presenta generalmente cuando la glándula tiroides es incapaz de producir suficiente cantidad de la hormona tiroides para satisfacer las demandas corporales. La glándula tiroides se agranda para compensar esta situación, con lo cual generalmente se corrigen las deficiencias leves de la hormona tiroidea.
Un bocio simple puede clasificarse como endémico (presente continuamente en la comunidad) o como bocio esporádico (no tóxico). El primero se presenta en áreas geográficas con suelos deficientes en yodo, usualmente áreas alejadas de la costa marítima. Es posible que las personas de estas comunidades no obtengan yodo suficiente en su dieta, el cual es vital para la formación de la hormona tiroidea. El moderno uso de la sal de mesa yodada en los Estados Unidos ayuda a prevenir esta deficiencia, sin embargo, ésta aún es común en la parte central de Asia y África.
En la mayoría de los casos de bocio esporádico se desconoce la causa, pero ocasionalmente, ciertos medicamentos como el litio o la aminoglutetimida lo pueden causar.
Los factores hereditarios pueden causar bocio y entre los factores de riesgo para su desarrollo se pueden mencionar: ser del género femenino, tener más de 40 años de edad, tener un consumo dietético inadecuado de yodo, residir en un área endémica y tener antecedentes familiares de bocio.
Síntomas
Agrandamiento de la tiroides que varía desde un solo nódulo pequeño hasta un agrandamiento masivo (tumoración del cuello)
Dificultad respiratoria, tos o sibilancias por compresión de la tráquea (rara)
Dificultad para deglutir por compresión del esófago
Distensión de la vena del cuello y mareo cuando los brazos se elevan por encima de la cabeza
Signos y exámenes
Medición de la hormona estimulante de la tiroides y la tiroxina (T4) en la sangre
Captación y gammagrafía de la tiroides
Ultrasonido de la tiroides y, en caso de haber nódulos, se debe hacer una biopsia para evaluar la posibilidad de cáncer de tiroides.
Tratamiento
El bocio es necesario tratarlo sólo si está causando síntomas. El agrandamiento de la tiroides se puede tratar con yodo radioactivo para encoger la glándula o con la extirpación quirúrgica de una parte o de toda la glándula (tiroidectomía). Las dosis pequeñas de yodo (solución yodada de potasio o de Lugol) pueden ayudar cuando el bocio se debe a una deficiencia de éste.
Expectativas (pronóstico)
Un bocio es un proceso benigno. Los bocios simples desaparecen espontáneamente o se pueden agrandar. Con el tiempo, se puede desarrollar hipotiroidismo debido a la destrucción del tejido normal de la tiroides, pero esto se puede tratar con medicamentos para reemplazar la hormona tiroidea. De vez en cuando, el bocio puede progresar a un tipo nodular tóxico, cuando hay un nódulo que produce su propia hormona tiroidea, con lo cual se puede causar hipertiroidismo. Esto se puede tratar con yodo radioactivo para destruir dicho nódulo.
Complicaciones
Un agrandamiento progresivo de la tiroides y/o el desarrollo de nódulos endurecidos pueden indicar malignidad tiroidea. Se deben evaluar todos los nódulos de la tiroides para buscar alguna malignidad.
Un bocio simple puede progresar hacia un bocio nodular tóxico.
El hipotiroidismo se puede presentar después del tratamiento de un bocio grande con yodo radioactivo o cirugía.
Situaciones que requieren asistencia médica Volver al comienzo
Se debe buscar asistencia médica, si se observa cualquier inflamación o agrandamiento en la parte frontal del cuello, aumento de la frecuencia del pulso en reposo, palpitaciones, diarrea, náuseas, vómito, sudoración sin ejercicio o sin aumento de la temperatura del cuarto, temblores, agitación, dificultad para respirar o signos de hipotiroidismo como fatiga, estreñimiento o resequedad en la piel.
Prevención: El uso de sal de mesa yodada previene el bocio endémico.
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