Sábado, 04 de Septiembre de 2010
Fecha última actualización 27/06/2010


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Las mujeres fumadoras que conviven con un fumador tienen mucho más riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares
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Estudio de la Universidad de Medicina de New Jersey
Según las conclusiones de una investigación que incluyó más de 5 mil mujeres, aquellas fumadoras cuya pareja también fumaba presentaron casi 6 veces más probabilidades de sufrir un ataque cerebrovascular.
Buenos Aires - Si usted es mujer, es fumadora y su pareja también fuma, tiene que prestar atención al estudio realizado por un equipo de investigadores del Centro Zeenat Qureshi para la investigación de enfermedades cardíacas de la Universidad de Medicina y Odontología de New Jersey.
La investigación, que fue dirigida por el doctor Adnan Qureshi, se realizó sobre un total de 5.379 mujeres de las cuales 2.347 tenían el hábito de fumar, pero no estaban casadas con fumadores, mientras que las 1.904 restantes, sí lo estaban.
Vivir con un fumador también aumenta el riesgo cerebrovascular
“Hasta el momento, los especialistas contábamos con evidencia acerca del mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que presentan los fumadores pasivos. Lo que intentamos determinar a través de estudio era si ese parámetro es válido para los accidentes cerebrovasculares”, explicó Qureshi.
“Siguiendo esa hipótesis, y luego de las pruebas, hallamos que las mujeres fumadoras casadas con hombres fumadores presentaron seis veces más riesgo de padecer un accidente cerebrovascular que aquellas casadas con hombres no fumadores”, sostuvo el especialista.
El estudio va más allá en cuanto a sus resultados y especifica que las mujeres fumadoras casadas con hombres fumadores tienen 5,7 más riesgo de padecer un ataque cerebrovascular y 4,8 veces más riesgo de sufrir un infarto isquémico que aquellas casadas con un no fumador. El infarto isquémico cerebral es aquel que se produce cuando una arteria del cerebro se bloquea. Cuando esto sucede, las neuronas no pueden generar suficiente energía y eventualmente dejan de trabajar.
El estudio, que fue publicado en la edición del 5 de agosto de la revista científica Stroke, determinó también que, comparativamente, las mujeres no fumadoras cuyo marido sí fuma no tienen una incidencia significativa en el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares con respecto a aquellas mujeres no fumadoras con maridos no fumadores. Sin embargo, el doctor Qureshi señaló: “A pesar de que no hay un riesgo significativo, los médicos deberían incentivar no sólo que los hombres no fumen, sino también que intenten eliminar la exposición de sus mujeres al humo”.
El doctor Ricardo Rey, Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Italiano, conversó con Pro-Salud News al respecto y explicó: “Está comprobado que el tabaquismo pasivo es altamente nocivo y que vivir con una persona fumadora aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de las mujeres del estudio, al hecho de ser fumadoras pasivas se le aumenta que ellas también fuman, por lo que el riesgo es aún mayor”.
Se considera fumador pasivo a aquella persona que no tiene el hábito pero convive en su domicilio, en su lugar de trabajo o de estudio, con una o un grupo de personas fumadoras. El fumador pasivo inhala el humo que exhalan los fumadores así como también el que se consume en los cigarrillos.
Con respecto a la diferencia entre las mujeres fumadoras pasivas y aquellas cuya pareja no fuma, el especialista indicó: “El fumador pasivo no tiene los mismos riesgos que el activo porque no es lo mismo no fumar que fumar 40 cigarrillos por día. Siempre los más perjudicados son los fumadores activos, sobre todo si conviven con otro fumador activo, como es el caso de las mujeres que participaron del estudio”.
Fuente consultada:
Pro-salud
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