Sábado, 04 de Septiembre de 2010
Fecha última actualización 27/06/2010


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El daño cerebral producido por el VIH es parecido al de una droga
La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) puede alterar las estructuras cerebrales en la misma manera en que se ven perjudicadas cuando una persona abusa de la metanfetamina, una droga estimulante. En ambos casos, según revela un nuevo estudio, se alteran funciones cognitivas como el aprendizaje, la solución de problemas o la capacidad para procesar información. Si ambas condiciones se dan juntas, el daño es aún mayor.
Unos científicos de la Universidad de California (San Diego, EEUU) realizaron escáneres cerebrales y diversas pruebas para analizar los cambios que se producían en 103 adultos a los que dividieron en cuatro grupos diferentes: seropositivos que consumen metanfetamina, usuarios de la sustancia que no tienen el virus, pacientes con VIH que no toman la droga y adultos no drogadictos y sin la infección.
Los resultados, que aparecen en 'American Journal of Psychiatry', indican que el abuso de la metanfetamina está relacionado con una variación del volumen de la corteza parietal del cerebro, que ayuda a las personas a comprender lo que sucede a su alrededor, y del ganglio basal, una parte vinculada con la función motora y la motivación.
Por otro lado, la infección por VIH puede producir una pérdida considerable de volumen del córtex cerebral -implicada en la memoria, los pensamientos y el razonamiento-, del ganglio basal y del hipocampo, donde se procesa la memoria y el aprendizaje.
Peor rendimiento
"En los pacientes infectados por VIH, los daños cognitivos se relacionan con una disminución de las capacidades de trabajo, reducen la habilidad para conducir, dificultan el cumplimiento de la terapia para combatir el sida y también perjudican otras actividades cotidianas, como por ejemplo, el manejo de dinero", explica el doctor Terry Jernigan, director del estudio.
Este experto añade que "aunque el efecto de la metanfetamina en el cerebro está menos estudiado que el del VIH sí se sabe que perjudica la capacidad para tomar decisiones, lo que podría influir en un mal seguimiento de la medicación".
En el caso concreto de los sujetos seropositivos que abusan de la metanfetamina, la investigación revela que los cambios de volumen en el cerebro y los daños cognitivos afectan principalmente a una zona: el hipocampo.
Una orientación para futuros trabajos
"A pesar de que los efectos de la metanfetamina y del VIH sobre el cerebro no son los mismos, sí que pueden afectar a las mimas regiones, por lo que comprender cómo interactúan ambas condiciones y qué mecanismos subyacen a las alteraciones cerebrales sería útil para conseguir tratamientos más eficaces", concluye la doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA). Esta experta señala además que estos descubrimientos "son útiles para futuras investigaciones".
Las alteraciones del cerebro generadas por el consumo de metanfetamina no varían significativamente en función de la cantidad de droga ingerida. Sin embargo, en el caso de los seropositivos, los daños cerebrales sí están directamente relacionados con la gravedad de la infección.
Fuente : El mundo salud
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